|
| |
CUANDO LA HERENCIA CUENTA
CÁNCER DE MAMA
Y GENÉTICA
Ninguna mujer se puede considerar eximida de practicar la prevención contra el cáncer de mama. Pero hay un grupo que debe tener especial cautela y control desde temprana edad: aquellas que tienen antecedentes familiares. La idea no es causar alarma, pues pese a la necesidad de precaución, esto no quiere decir que tener una pariente que haya padecido la enfermedad sea una sentencia
ANA MARÍA ANCIANO E . aanciano@gmail.com
Tomado del Nacional. Revista EME (12/10/06)
|
Carmen Dávila, abogada merideña de 55 años, está en la última fase del tratamiento para liquidar el cáncer que anidó en uno de sus senos. Le diagnosticaron la enfermedad en enero pasado. "Lo peor ya pasó, gracias a Dios", afirma aliviada. Pero Alida, su hermana gemela, apenas comienza a transitar un sendero semejante: le detectaron un tumor maligno en un seno hace seis meses. Las vidas de las dos están unidas desde el nacimiento y ambas confían que sortearán el obstáculo.
El médico de Carmen había recomendado cautela al resto de las mujeres de esa familia. La madre, la hija y las hermanas de la abogada se hicieron los exámenes correspondientes. "Alida fue la más reacia, pero finalmente decidió hacerse una mamografía", cuenta su hermana. Los antecedentes familiares constituyen un factor de riesgo. Esto no quiere decir que una mujer sufrirá cáncer de mama por el mero hecho de que una pariente haya tenido la enfermedad. Pero hay un punto indiscutible: debe haber celo aunque no obsesión con la prevención temprana.
Álvaro Gómez, presidente de la Sociedad Venezolana de Mastología, afirma que sólo hay "transmisión genética" del cáncer de mama en una proporción minoritaria: del 5% a 10% de los casos. "Se trata de mujeres que son portadoras de un gen a partir del cual se desarrolla la enfermedad", dice el médico. Las mayores precauciones deben tomarse cuando hay dos o más afectadas en una o varias generaciones de la misma familia. "A mi abuela, a mi mamá y a mí nos detectaron lesiones malignas el mismo año. La mayoría de los oncólogos nos ha dicho que seguramente somos portadoras del gen, aunque en nuestro caso no se comprobó científicamente porque esas pruebas no se hacen en Venezuela", dice una mujer de 35 años, a se le manifestó la enfermedad a hace tres años.
Gómez estima que 85% de las veces no se puede explicar la causa de la enfermedad. Hay otro grupo de 5% a 10% en los que no se produce la "transmisión genética", aunque coincidencialmente las pacientes tienen antecedentes familiares.
Mercedes Hidalgo sufrió la enfermedad hace seis años. Sus hi jas están conscientes de que deben ser cautelosas. "No viven angustiadas, pero tienen controles más estrictos. Una tiene 22 años y la otra 16", cuenta.
Gómez advierte que no existe la "prevención primaria". Es una mujer. Sólo pueden adoptarse previsiones en un nivel "secundario", orientado a hacer diagnósticos a tiempo. "Si se detecta temprano una lesión no palpable, de milímetros, se le puede garantizar a la paciente un tratamiento óptimo, con poca mutilación, poca toxicidad con los tratamientos y con mayor garantía de curación", señala el médico.
Medidas preventivas
Los especialistas son capaces de atribuir a las pacientes "grados de riesgo" de acuerdo a los cuales se establecen estrategias preventivas individuales. En Venezuela se aplican métodos que combinan procedimientos matemáticos, estudios clínicos y análisis de la historia personal y familiar de cada mujer que arrojan conclusiones aproximadas sobre la probabilidad de que surja la enfermedad en un futuro.
La primera opción es adelantar la edad para los estudios de diagnóstico por imágenes. La mamografía usualmente se ordena a partir de los 40 años de edad, pero en ciertos casos, los médicos consideran prudente comenzar a los 30 ó 35 años. Los ecosonogramas mamarios constituyen una alternativa en mujeres aún más jóvenes. Aixa Soyano, de 21 años, se ha practicado este examen. "Mi mamá tuvo cáncer hace siete años y decidí hacerme el chequeo", asegura la joven, quien es estudiante de Medicina. Las resonancias magnéticas también se utilizan. "Incluso hay médicos que se han dedicado al diagnóstico precoz a través de este método", comenta.
La llamada quimioprevención es la segunda estrategia. Gómez señala que consiste en la administración oral de una tableta que inhibe la producción de estrógenos. Esta hormona femenina influye en el crecimiento y en la replicación de las células, proceso que implica que algunos cánceres se propaguen a mayor velocidad. El medicamento generalmente se receta cuando se han rebasado los 35 años, porque produce efectos secundarios semejantes a los síntomas de la menopausia. En la mayoría de los casos, la quimioprevención se combina con el adelanto del diagnóstico por imágenes.
La "mastectomía para la reducción de riesgos" es la última de las medidas preventivas. Así la denomina Gómez, aunque es comúnmente conocida como "mastectomía profiláctica". Esta práctica consiste en vaciar el seno y luego reconstruirlo mediante cirugía plástica. "No ofrece total seguridad de que la enfermedad no se producirá, porque siempre se deja un porcentaje de tejido mamario donde puede desarrollarse el cáncer". Se trata de un tipo de intervención quirúrgica poco practicada en el país. Según el presidente de la Sociedad Venezolana de Mastología: "Sólo se conocen casos concretos asociados por lo general a mujeres con fobias al cáncer. No es lo más sugerido en los centros de salud públicos y privados en los cuales se procura conservar la mama hasta donde sea posible".
Las familias de Dávila, Hidalgo y Soyano han tenido presente la conveniencia de una prevención más estricta dados los antecedentes. Es la mejor manera de ganar la carrera.
"NUNCA TENÍA TIEMPO PARA MÍ"
Carmen Dávila, 55 años "Me diagnosticaron cáncer de mama hace 10 meses. Cuando acudí a la consulta ginecológica de rutina fue detectado un tumor a través de la mamografía. Había pasado tres años sin hacérmela. Siempre estaba muy ocupada atendiendo a los hijos y al trabajo y nunca tenía tiempo para mí. Me operaron de inmediato en Mérida, donde vivo, pero luego decidí buscar otra opinión cuando me tocó iniciar la radioterapia y quimioterapia, por eso viajé a Caracas. En mi familia hay muchas mujeres y todas se sometieron a las evaluaciones de rutina. Mi hermana gemela Alida decía que no le hacía falta porque se sentía bien. Pienso que al ver la situación que yo estaba atravesando sintió temor y hace tres meses decidió hacerse el examen y le encontraron un tumor. Gracias a Dios puedo decir que estoy curada. Ahora ella está luchando y estoy segura de que superará el obstáculo".
"MIS HIJAS SABEN CUÁL ES SU REALIDAD"
Mercedes Hidalgo, 49 años "Hace seis años presenté un tumor de siete centímetros que obligó a los médicos a practicarme una mastectomía radical eliminación completa de la mama con reconstrucción. Después de esa experiencia sentí la necesidad de ayudar a otras mujeres que atraviesan la misma situación y de orientar a otras sobre cómo prevenir. Trabajo como coordinadora de educación de Senosalud y soy voluntaria de Fundamama y Senosayuda. He aprendido mucho y me ha servido para enseñar a mis dos hijas, de 22 y 16 años. Ellas están conscientes de que deben tener controles más estrictos que el resto de las muchachas de su edad. La mayor lleva dos años seguidos haciéndose un eco mamario como parte de su control médico anual y la menor se hace periódicamente el autoexamen palparse los senos desde los 12 años. Hablamos del tema sin que se convierta en algo que nos perturbe".
"LA ENFERMEDAD DE MI MAMÁ ME MOTIVÓ A ESTUDIAR MEDICINA"
Aixa Soyano, 22 años "A mi mamá le diagnosticaron el cáncer de seno hace siete años. Yo era adolescente y no entendía muy bien lo que le pasaba: ella siempre ha sido la más fuerte de la familia. Le hicieron una cirugía muy agresiva y eso fue una de las cosas que más la afectó. Hace tres años la enfermedad repitió en el otro seno. Gracias a Dios, se pudo diagnosticar a tiempo y fue posible hacerle una operación más conservadora. Comprendí lo que significaba el cáncer de mama. Una de las razones que me motivó a estudiar Medicina fue ver lo que pasó mi mamá. A veces me tortura un poco la idea de que yo pueda tener la enfermedad algún día. Para sentirme más tranquila, me he practicado exámenes como el eco mamario y siempre hago autoexamen. Trato de que esa preocupación no me afecte demasiado".
"CASI AL MISMO TIEMPO, A MI MAMÁ Y A MI ABUELA LES DETECTARON LA ENFERMEDAD"
Anónimo, 35 años Tenía 32 años cuando le diagnosticaron cáncer de mama. Quiso mantener su nombre bajo reserva, pero no así su experiencia: "Fui una paciente atípica. Desde los 20 años comenzaron a detectarme nódulos benignos en los senos. Los operaron y los médicos me advirtieron que a futuro podía desarrollar lesiones cancerígenas. Consideraron que tenía un nivel de riesgo elevado. Tenía controles muy estrictos cada tres meses, me hacían exámenes por imágenes regularmente. Estaba tomando medicamentos para la quimioprevención. El médico me había pedido que pensara en la posibilidad de una mastectomía para reducir los riesgos. Me dijo que lo conversáramos en la siguiente consulta. No dio tiempo de discutirlo. Cuando volví me detectaron un nódulo maligno no palpable. Esto hizo obligatoria la intervención en los dos senos. En uno se realizó una mastectomía radical y en el otro sólo quitaron la glándula mamaria. Eso fue hace tres años. Casi al mismo tiempo, a mi mamá y a mi abuela también les detectaron cáncer de mama. Mi caso lo evaluaron juntas médicas, porque fue excepcional, por eso considero que no debe ser motivo de alarma para quien lea mi testimonio".
EL RIESGO DE DESARROLLAR LA ENFERMEDAD SE MULTIPLICA POR CUATRO EN LAS MUJERES CUYA GEMELA HAYA SUFRIDO CÁNCER DE MAMA*
*FUENTE: BRITISH JOURNAL OF CANCER, 2002
|
ENTRE 3.000 Y 3.500 VENEZOLANAS AL AÑO RECIBEN DIAGNÓSTICO DE CÁNCER DE MAMA*
*FUENTE: ÁLVA RO GÓMEZ, PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA DE MASTOLOGÍA
ANUALMENTE FALLECEN ENTRE 1.500 Y 1.700 VENEZOLANAS POR CÁNCER DE MAMA*
*FUENTE: ÁLVA RO GÓMEZ, PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA DE MASTOLOGÍA.
|
|
|