La recomendación fue hecha por el grupo de investigadores del Centro M.D. Anderson de Cáncer y la Escuela de Ciencias de la Información en Salud de la Universidad de Texas (en Houston).
Tras analizar 343 páginas web obtenidas mediante buscadores a los que usualmente acude la gente, el equipo encontró errores en 20 de ellas; de hecho, hallaron 41 afirmaciones incorrectas en 18 de esos portales (el 5,2 por ciento).
El dato llama la atención si se tiene en cuenta que, de acuerdo con los investigadores, más del 44 por ciento de las mujeres recientemente diagnosticadas con cáncer de mama buscan información on line de salud.
Las organizaciones Pew Internet y American Life Project estiman que cada vez más personas recurren a esta práctica, en lugar de visitar primero a un médico.
Funda Meric-Bernstam, médica, profesora asociada de cirugía del M.D. Anderson y autora principal del estudio, sostiene que muchas de sus pacientes acuden a esta fuente y resultan ser unas conocedoras del cáncer de mama, incluso antes de tener su primera consulta con ella.
"Con frecuencia esto es benéfico; por ejemplo, he tenido pacientes a las que les recomendaron mastectomías (extirpación de la mama) cuando eran realmente candidatas para conservar el seno. En cambio, hay ocasiones en las que leen sobre tratamientos que claramente no se aplican a su situación, lo cual puede aumentar su nivel de ansiedad o expectativa por un tratamiento al que no son candidatas", dice la experta en un comunicado.
El equipo del M.D. Anderson mostró su preocupación al encontrar que aquellos portales dirigidos a tratamientos de medicina alternativa o complementaria tenían 15 veces más probabilidades de contener información sobre salud, falsa o engañosa.
Es importante el escepticismo frente a la información
"Que se aseguren de que aquello que leen sí aplica a su bienestar específico y que no actúen sin consultar con su médico", indicó Meric-Bernstam.
Los expertos, de acuerdo con el informe, intentaron responder a la pregunta de si era posible separar los sitios que desinforman de los que tienen contenidos más exactos: "Infortunadamente, ninguna combinación de criterios nos permitió diferenciar entre las páginas con información correcta de las que no la tenían", agregó Elmer Bernstam, de la Universidad de Texas.
En última instancia, los investigadores esperan poder utilizar los resultados de este estudio para elaborar un instrumento automatizado de selección para ayudar a los consumidores a alejarse de sitios Web con información falsa.