RECETAS SIN DUPLICADO
Tomado del nacional 11 de octubre de 2005
LEIDYS ASUAJE
En el uso de hormonas nada es predeterminado. Aun en casos contraindicados, los expertos sugieren hacer pruebas de hasta seis meses en quienes hayan probado terapias alternativas sin conseguir mejorías. La única sugerencia, mundialmente compartida, es que las dosis deben ser mínimas. Igualmente, deben utilizarse durante el menor tiempo posible.
Permitido
Sólo se ha comprobado su efectividad para atender los efectos de la menopausia o, lo que es lo mismo, la disminución de estrógenos producidos por los ovarios. La TRH ha arrojado buenos resultados cuando se emplea para tratar la resequedad vaginal (que puede ocasionar picazón, ardor o sangramiento), pérdida de la líbido, insomnio, calor excesivo e irritabilidad.
Con restricciones
La evaluación riesgo-beneficio es mucho más estricta para las damas diabéticas, obesas o con problemas de hígado, que deben tratarse antes de iniciar la terapia. Si los triglicéridos o el colesterol están elevados no se debe usar la vía oral, sino la transdérmica. La posibilidad de desarrollar trombosis venosa (várices de grado III y IV) se debe estudiar cuidadosamente, debido a que las hormonas se asocian a un leve incremento en su desarrollo. Luego de cruzar la barrera de los 60 años, los riesgos son mayores.
Prohibido
Está descartada esta terapia en mujeres con biopsias mamarias, cáncer de mama o con antecedentes cercanos (madre, abuelas, hermanas y tías) de lesiones cancerosas. Tampoco puede aplicarse a las que han sufrido infartos.
¿Qué se usa?
La terapia simple consiste en la aplicación de estrógenos. Puede ser combinada, cuando se agrega progesterona. Esta última ayuda a prevenir el cáncer de endometrio. Se usa en mujeres con histerectomía.
¿Cómo se administra?
Las vías de uso son muy variadas:
cápsulas, inyectadas en la piel, píldoras, cremas, parches transdérmicos, anillos en la vagina, gel, dispositivo intrauterino.
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