cáncer de mama sin factores de riesgo
CURAR DEL CÁNCER SIN DAÑAR EL CORAZÓN
- Las mujeres con cáncer de mama sin factores de riesgo pueden sufrir de disfunción sistólica si no tienen un riguroso control cardiológico. Obviamente, en las que además tienen factores de riesgo, esto se potencia más aún. Por lo que los médicos tratantes deben proponerse, además de curar el cáncer en sí, conservar la salud cardiovascular.
- Solicitar únicamente una fracción de eyección o fracción contráctil del ventrículo izquierdo como índice de cardiotoxicidad, en vez de una evaluación ecocardiográfica completa; impide detectar en forma temprana alguna alteración en la función diastólica.
Yolanda Ramón V.
A una disfunción sistólica se exponen las mujeres con cáncer de mama sin control cardiológico. Los antracíclicos que se utilizan para tratar el cáncer de mama son cardiotóxicos y ello se viene advirtiendo desde los años 70, puntualizó el cardiólogo Temístocles Salazar de la Fundación Cardiovascular, quien tiene 3 años dedicado al seguimiento ecocardiográfico de mujeres con cáncer de mama sin factores de riesgo para evitar que el corazón se les dañe.
En las mujeres con cáncer de mama sin factores de riesgo, ello se evita si el médico tratante indica, antes de la quimioterapia, un ecocardiograma doppler de adulto o una evaluación ecocardiográfica completa; más allá de la acostumbrada fracción de eyección o fracción contráctil del ventrículo izquierdo. Si a estas pacientes se les somete a quimioterapia sin control cardiológico, se les altera la función diastólica que se manifiesta con disnea de esfuerzo. Por el contrario, si a estas pacientes, se les efectúa un ecocardiograma antes de cada sesión de quimioterapia, es decir, cada 21 días; se puede detectar con tiempo algún cambio en la función diastólica y ajustar la quimioterapia.
Básicamente, la quimioterapia consiste en suministrarle drogas intravenosas a la paciente cada 21 a 28 días. La paciente acude entre 3 a 4 veces a su centro y allí permanece por espacio de una a tres horas. “La propuesta es bajar la dosis o alargar los ciclos porque la paciente no debe salir del cáncer de mama para una enfermedad cardiovascular y ello se evita si se impone la alteración de la función diastólica como un parámetro precoz de cardiotoxicidad”.
La disfunción diastólica puede ser leve, moderada y severa. Así, la tipo 1 ó leve consiste en un trastorno de la relajación que, de evolucionar, pasa a tipo 2 ó moderada (aumento de la presión de la aurícula izquierda y disminución de la distensibilidad del ventrículo izquierdo) que se traduce en presión elevada pulmonar. La tipo 3 ó severa que se caracteriza por elevadas presiones en la aurícula izquierda y ventrículo izquierdo, impiden a la persona afectada cualquier actividad física por insignificante que esta sea.
Para saber si la función diastólica está alterada existen 4 parámetros: tracto de entrada del ventrículo izquierdo, doppler tisular, velocidad de propagación y venas pulmonares. Cualquier alteración en alguno de estos parámetros -una vez iniciada la quimioterapia- y previo a un cambio en la fracción de eyección, puede ser un índice precoz de cardiotoxicidad a tomar en cuenta; insistió el cardiólogo Temístocles Salazar de la Fundación Cardiovascular.
La Fundación Cardiovascular de la Asamblea Nacional -fundada en 1994- es un centro de salud equipado con tecnología de vanguardia en capacidad de efectuar diversos procedimientos a adultos de limitados recursos o de recursos suficientes que quieran un estudio preciso de su patología.
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